Consulta catalana

Por Lucy Alonso

 

estelada Arturo Mas se reunió con el presidente de gobierno, Mariano Rajoy, para tratar la famosa consulta del próximo 29 de noviembre, la que Rajoy ha dicho por activa y por pasiva que es ilegal a todas luces, desde el punto de vista de la Constitución Española, pero que Mas, a fuerza y con discurso barato, insiste en que Cataluña y los catalanes la quieren. Creo que nada más lejos de la realidad. Es verdad que hay muchos independentistas que te acosan en el día a día, con su idiomita catalán; en las escuelas, donde el catalanismo es bestial; en los centros de salud, en donde por orden del ministro de salud catalán se impone que todo informe médico se dé en catalán, se hable o no se hable, y que no acabas de saber qué es lo que te enferma; en las oficinas de la seguridad social, que para un impreso en español tienes que pedirlo a tres o cuatro personas, porque todos los tienen en catalán; en hacienda y otros lugares. Lo curioso es que estas dependencias son del Estado español y, por consiguiente, se debería practicar el bilingüismo, es decir, permitirte usar el español, pero no te dejan.

Lo interesante es que para poder llevar a cabo esta consulta, Arturo Mas nos ha mentido todo el tiempo por televisión, radio y carteles de todos los tamaños y en color amarillo, –SÍ o SÍ a la consulta–, argumentando que España, nos roba a los ciudadanos de Cataluña, con los impuestos de Hacienda. Pero lo cierto, es que gracias a esos impuestos, Cataluña goza de una de las líneas ferroviarias como el AVE, un tren de alta velocidad que conecta la capital catalana con la capital de España, en dos horas aproximadamente, y que por supuesto se pagó del ministerio de fomento de España, con los impuestos que pagamos en Cataluña y con los que pagan en las otras partes del país; la infraestructura de Cataluña, la ha puesto España, entonces ¿para qué quieren consultar si queremos independencia?

Yo, particularmente, no. No me interesa pertenecer a una minoría que pretende encerrarnos en una burbuja catalanista, con idioma, historia, geografía, actores y hasta personajes históricos sólo catalanes. Encerrándonos en una burbuja que nadie les entiende, con una historia casi inventada, como el Día de San Jorge y su dragón, y que se festeja en el día internacional del libro, para ir a la contraria del resto de España; se inventaron que este día, a las mujeres se les obsequia una rosa y a los hombres un libro, algo para mi gusto muy machista, porque las mujeres también merecen un libro.

Con todo esto, los catalanistas han logrado una separación social; por ejemplo, cuando estás en una cafetería y no puedes opinar libremente que no quieres ser independiente, porque cualquiera te mira raro, o te critica, o te enfrenta y te dice que te vayas de su país, aunque seas español. No se acaba de entender cómo es que podrían terminar siendo extranjeros, los catalanes que nacieron aquí y no quieren ser independientes.

El otro día en un restaurante de comida rápida de hamburguesas, estando en un sitio altamente turístico (a 44 kilómetros de la costa brava, frontera con Francia), en una entrada interminable para turistas alemanes, ingleses, holandeses, etcétera, pensé que se debería de tener el criterio de hablar inglés, francés y español, pues no, sólo lo hacían en catalán; y ¿qué pasa en vacaciones de verano?, que se hacen colas interminables, porque la gente no se pude comunicar con los catalanistas; si te toca algún chico africano que hable francés, o algún latino que hable inglés, has tenido muy buena suerte, porque tu fila avanzará pronto, pero si te toca el catalanista, entonces será cena.

Cada día que paso en dirección a mi casa, veo un letrero enorme que dice: “SÍ o SÍ a la independencia”, y yo siempre pienso, SÍ a la verdadera democracia de elegir, porque debería de aparecer el NO; y si existiera el verdadero poder de elegir, yo seguiría eligiendo el NO.

Creo que unidos levantaremos este país, que me ha acogido, y levantaremos nuevamente el trabajo, la cultura, el bilingüismo y el respeto a todos, independientemente de que sean de donde sean, estamos dispuestos a convivir sin fronteras.

De momento, desde mi ventana, diré NO A LA INDEPENDENCIA, porque está claro que sin burbujas, nuestros hijos tendrán capacidad de hablar en cualquier idioma y de que les entiendan, tendrán la empatía de que otra persona de diferente raza o color, puede convivir con ellos sin ningún problema, y sobre todo tendrán la certeza de que como españoles serán siempre bien recibidos.

¡Hasta la próxima!

un comentario

  1. Roberto Agustín Bracedo Lamarca
    Roberto Agustín Bracedo Lamarca a las | | Responder

    Todas las opiniones me parecen respetables. Y mucho respeto me parecen la de los independentistas, y la de los no independentistas. Pero la señorita Luciana (la llamo así puesto que no le importará que le cambien el nombre, ya que ella lo hace con Artur Mas, presidente de Catalunya), pero es insultante. Llamar idiomita catalán a una lengua que ella parece que no conoce es de un mal gusto brutal. Resulta que es el idioma propio de Catalunya, por mucho que a ella no le guste, o que no se lo sepa. Y el idioma propio, aunque haya dos idiomas oficiales, y en una situación de desprotección legal mayor a la del castellano, debe ser prioritario. Que a usted no le guste, es otra cosa. Que un restaurante en zona turística no responda en inglés o francés, pues me parece extraño. Más que nada, porque de ello depende su negocio, y no creo que haya muchos restaurantes -y menos grandes franquicias- que no pidan a sus trabajadores tener idiomas, en zonas turísticas. Más que nada por negocio. Será que la Srta. Luciana está en una especie de sospecha permanente hacia un entorno que considera hostil.
    El decir que los catalanes se inventaron tradiciones como Sant Jordi, para hacer la puñeta a los españoles, cuando uno de los motivos por los que se instauró la fiesta del libro, fue porque era el día que murió Cervantes, demuestra la ignorancia supina e insultante de la señorita Luciana. Además, que será tan mala la tradición, que ya se ha exportado a miles de ciudades del mundo, incluso a México. Lo de regalar una rosa o un libro también demuestra que está ud. muy anticuada. Hoy se regala de todo a quien uno quiere.
    Y reitero lo de la independencia. Me cuesta creer que alguien que siente tanta animadversión hacia todo lo catalán, sienta que por televisión, el presidente de Catalunya sólo intenta “inculcar” la independencia a los bobos catalanes, que no saben lo que quieren. Y lo digo porque se me hace raro que alguien que opina eso esté viendo Televisión de Catalunya TV3. Más bien parece que se deje influenciar por lo que opinan en Antena 3, Tele 5 o La Sexta…. Me equivoco?
    En resumen, argumentos vergonzosos y que no aportan ni nada nuevo, ni una opinión fomentada, y que rozan el ridículo. Lo mínimo que puede hacer una persona que viene de fuera es tener más respeto al país donde llega, y no meterse donde no le llaman.

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