Política-deporte en México

Por Adrián Franco Castillo

 

 

La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) junto con la Secretaría de Educación Pública (SEP) han bombardeado con un mensaje, en televisión con anuncios que pretenden ensalzar al deporte mexicano, deportistas e instituciones, diciendo que los deportistas mexicanos han conseguidos más de 900 medallas en competencias internacionales, yo creo que ni contando cada una de las medallas colgadas a cada integrante de los deportes de conjunto en los que se han logrado medallas, ni sumando las de kínder y primaria de Ana Gabriela Guevara y otros pocos deportistas destacados llegamos a tal cifra.

Es la forma en la que el Estado intenta motivar a la sociedad para hacer ejercicio y combatir con el problema de salud tan grave que existe en México, siendo el país con más obesos en el mundo. Está idea motivacional va de la mano con la raquítica y pobre solución del “chécate, mídete, muévete” de la Secretaria de Salud, IMSS e ISSSTE.

Es por eso que pongo en duda a las instituciones que debería estar trabajando por acabar con este mal, pero sobre todo a la CONADE que no ha presentado ningún proyecto o programa que abarque el sexenio de Peña Nieto y cuando lo hagan será repetitivo a los anteriores con frases como: lograr que México sea un país más activo, lograr que los deportistas de alto rendimiento logren más triunfos en torneos internaciones, lograr que los futuros talentos cuenten con lo necesario para lograr una digna representación en los torneos internacionales, siendo estos la fuente de motivación de cada uno de los mexicanos… y ya. ¿Qué pasa con el fomento? ¿Qué nos dicen sobre cómo resolver los problemas de mala alimentación en niños? ¿Qué nos proponen para que hagamos más ejercicio? ¿Qué pasa con los espacios públicos que son inseguros para le gente que quiere hacer alguna actividad física? ¿Cómo regulan al comercio informal fuera de las escuelas y como se regula la venta de comida chatarra dentro de las escuelas? ¿Cuántas horas a la semana se imparten de educación física en las primarias, secundarías, preparatorias y universidades? Y así puedo seguir preguntando muchas cosas más.

Las soluciones que han dado son: quitar la sal de las mesas en los restaurantes, buscar que la gente en los restaurantes pida agua natural, poniendo jarras o agua natural embotellada que al final cobrarán, así invitando a los comensales a no consumir refrescos o aguas de frutas endulzadas. Soluciones que coaccionan nuestras decisiones “saludables”.

Y de nuevo la pregunta: ¿Y qué se hace para qué el mexicano haga alguna actividad física?

Más soluciones. En la reforma educativa uno de los puntos es evitar la venta de comida chatarra en las escuelas; en la reforma hacendaria, sí en la hacendaria presentada por el ejecutivo, encontré otra cosita que ayudará, bueno hará el mismo acto a la fuerza golpeando los bolsillos de los mexicanos con más impuestos en bebidas como Coca Cola, Pepsi y otras empresas de bebidas azucaradas y comida chatarra.  Muy parecido como le hicieron con el tabaco y el alcohol, no vayan a querer después justificar el IVA a alimentos porque también nos engorda y ya no quieren que consumamos comida.

Las formas me parecen para hombres de cro-magnon  y para una sociedad muy inmadura, la segunda es muy cierto, somos aún una sociedad en que todavía el Estado tiene que actuar de esta manera, y nadie más que nosotros mismos somos los que debemos aprender a elegir en todo tipo de circunstancias, para que nos hagan este tipo de tratos que “invitan” a una mejor decisión para no ser gordito.

¿Y el deporte en México?

Históricamente el deporte en México ha sido excluyente, ya que la mayoría del presupuesto para el deporte en general es destinado a los deportistas de alto rendimiento seleccionados para competencias nacionales o internacionales, presupuesto destinado a un supuesto fortalecimiento a atletas de alto rendimiento para que den resultados con medallas en Juegos Olímpicos o mundiales de cierta especialidad. Para el 2014 la Cámara de diputados asigno al deporte 3 mil 805 millones de pesos, con base en el presupuesto de egresos de la federación. Subrayo, los resultados  y metas buscados se ven en medallas de atletas de alto rendimiento, así ha sido históricamente, y en esa historia también se escuchan deportistas que no tienen, instalaciones, uniformes, nutriólogos, psicólogos, entrenadores etc., en esa misma historia si acaso sobresalen dos o tres atletas, y con estos se cuelgan las medallas los directivos, diputados, senadores, gobernadores y el presidente, con lo cual me atrevo a concluir que cada uno de esos deportistas cuestan a  México cerca de 1,268 333 333 de pesos, solo haciendo una división elemental.

En toda esa historia también tengo que decir que la infraestructura deportiva en México es casi obsoleta y muy vieja. Fue en los años del triunfo de la Revolución mexicana cuando se intentó hacer los grandes complejos para ensalzar la revolución, como lo hacían los países socialistas, y el otro momento de boom en la infraestructura fue en los años cercanos al 68, año en que se celebraron en México las Olimpiadas. Debo recalcar que los espacios rescatables su mayoría están tomados por privados que cobran cuotas por el uso de las instalaciones.

Dónde están los espacios para que la gente motivada por nuestros “grandes triunfos” haga ejercicio, lamento decir que los espacios no son las escaleras evitando las eléctricas en el metro como lo plasma un comercial de “chécate, mídete, muévete”, los espacios tampoco se encuentran en la lucha por la vida de optar por bicicleta como medio de transporte en la guerra contra los automóviles, tampoco es un espacio para el deporte la caminata dejando el auto lejos de la oficina o escuela. Se debe destinar cierta cantidad a espacios óptimos para la sociedad en GENERAL.

El presupuesto sin duda debe empezar por ser incluyente y tomar a la sociedad en general no nada más a las personas que dan buenas marcas, si es que en verdad están muy preocupados por el sobrepeso en México, y además de lo caro que es para el Estado las enfermedades alrededor de la obesidad. Y así apenas podríamos empezar a hablar de que en México se brinda el derecho al deporte como lo dice el artículo 4° de la Carta Magna. Hay mucho que hacer, no solo comerciales que enaltecen garbanzos de a libra, o anuncios que satanizan las bebidas azucaradas o la comida chatarra. Lo que necesitamos es ayuda en educación alimenticia motivada por la creación de una cultura en educación física y deporte. Algo que es general e incluyente.

 

deporte

 

 

 

Para citar este texto:

Franco Castillo, Adrián. “Política-deporte en México” en Revista Sinfín, no. 3, enero-febrero, México, 2014, 16-20pp.
http://www.revistasinfin.com/revista/

 

 

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