Leo Hernández

"Waitress-Neptuno". Fotografía de Richard Keis

Tecnología

Leo Hernández. Lina esperaba pacientemente el regreso de Charlie, la cena recién servida, aún humeando sobre la mesa. Lina miraba con su cabellera rubia a que la puerta se abriera para que Charlie llegara del trabajo y le dijera que la extrañó mucho, a que la besara y que le hiciera el amor salvajemente, como acostumbraba casi todas las noches. Cuando se abrió la puerta del departamento, Lina se acercó a recibir a su hombre, con un pequeño y hermoso vestido negro, y éste la besó como queriendo devorar esos carnosos labios rosados, correspondiendo exactamente el acto.

—Devuélveme el aliento —le dijo él, tratando de contener la respiración, después del agitado beso.
—¿No te gusta que te lo quite? —preguntó ella dulcemente, como una niña que no tenía idea de lo que pasaba.
—Sí, pero yo lo necesito más que tú —le contestó dejando las cosas del trabajo en el suelo.