Miguel Ángel Salas Chávez

Aforismos

Aforismos

Por Miguel Ángel Salas Chávez. Cuando uno homenajea a su manera al músico poeta o loco por óbito o natalicio que rellene la efeméride en turno, va todo bien hasta que te das cuenta que para ser congruente con esa valoración, por quien haya hecho, o esté haciéndole bien al mundo, también habría que prenderle su veladora a los ilustres, más bien numerosos, que arrojarán los calendarios mañana y pasado, y el resto de la semana, y del año, así hasta que mueras casi con esperanzas de afiliación a ese gremio por tan nobles empeños. Más valen las loas de un recuerdo que no sea forzado o esa admiración que nos llena de súbito por méritos del fulano y no del calendario. Yo digo…

¡EL USO DE MI IMAGINACIÓN 014!

En las marchas, si bien las consignas escritas gozan de una creatividad irreprochable, las de a voz en cuello suelen ser reiterativas, de cajón, vagas o, simplemente, deleznables. Para las primeras no hace falta lirismo, sino sentido; para las ultimas, ambas, pues parece que sólo las que riman hallan eco en las masas. Pues bien, el ciudadano de a pie no es diestro en los aforismos, y peor si de pilón tienen que ser líricos. Mi propuesta no pasa del humor ramplón, pero vale la pena imaginarse a un jaranero, de preferencia jarocho, de esos que improvisan versos medidos cuya naturaleza no es ajena a ningún tema, presidiendo la creación de consignas para los contingentes que así lo prefieran. Al menos en mi cabeza luce brillante… y ¡hasta bailable!