Liliana Alarcón Toriz

Nalmú y Nilú

Decían que se aparecía por las noches: temblaba la tierra con sus pasos pausados y sus garras afiladas, hacían un sonido tremendo, como navajas gigantes cayendo del cielo. La gente del pueblo cerraba todas las puertas y ventanas, apenas se escondía el sol. Nalmú, el oso, arribaba a un terreno callado: si hubieran podido hacerlo,...

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Construcción

Liliana Alarcón Toriz. Dijo Cecilia que podíamos levantar nuestro amor con adobe. Los despojos del alma los amasamos: son lodo. Mientras ella contruye los muros, mis caricias van forjándole un techo. Esta ternura paliativa nos hace olvidar la miseria. Escucho cada palabra.

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De Marcel y Ana

Una mañana ella se había marchado. Diciéndolo mejor: se había ido, pero ahí estaba. Cuando Marcel abrió los ojos, permanecía totalmente quieta, cuarteada cual lodo seco y su mirada fija en la puerta. Él le dio un beso suave. Su boca se hizo polvo. Relamió por última vez ese amor sabor a canela. La noche...

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Lea

Corres a mis brazos. Te sujeto fuerte, con la esperanza de que mi pasión interina armonice aún más nuestras figuras. Yo no creo en Dios, es más: ni siquiera creo en el amor. Pero por instantes de fuego mi corazón giróvago se incrusta en tu pecho, veo un cielo desconocido en tus pupilas dilatadas, y...

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