Cuentos

Un tigre en el desierto

Cinco y treinta y cinco de la madrugada. Eliza despierta. Piensa en Augusto. De nuevo no ha soñado nada (al menos eso cree). La última vez se soñó, hace años, atada a una silla de plástico, en medio de un desierto de dunas amarillas interminables, mientras un tigre venía hacía...

Souvenir

Ernesto era fantástico. Siempre me traía algo de sus viajes de negocios y yo lo distribuía todo en diferentes lugares de nuestra casa. Mi mamá lo adoraba. La nevera estaba atiborrada de imanes y las repisas repletas de figuritas. Parecía que los vendíamos en lugar de lucirlos en la decoración...

El cine de la Ciudad del Mar

Todos los miércoles la entrada en el cine es a mitad de precio, a veces más barata, por eso solo los miércoles puede ir, ha visto tantas películas que hace mucho perdió la cuenta, serán ¿50.000?, ¿100.000?, eso es lo de menos, casi nada le importa mientras aún queden días...

Susana de espaldas al vacío

Roma siempre le pareció un bocado difícil de digerir, un postre milhojas de crema. Una ciudad, para ella, gastada como el pie de la estatua de San Pedro en el Vaticano. Pero Fabián había viajado a esa ciudad por cuestiones poco claras y decidió quedarse por seis meses en un...

La casa del ebanista

Líneas y sombras plasmadas en papel encerado son la estructura de esta obra que será mi casa. El arquitecto me muestra los planos mientras nos detenemos ante un montículo de ladrillos y arena que prometen ser el hogar que siempre quise. El calendario se llevó consigo la espera y pronto...

La noche que nunca estuvo

“¡Corre, corre!”, escuché sus gritos. No miré atrás. No lo vi. Sólo escuchaba su voz y sus apresurados pasos detrás de mí mientras corría con todas mis fuerzas. Y seguí corriendo hasta que mis fuerzas me abandonaron y cuando exhausto me detuve, esperé lo peor. Sin embargo no había nadie....

Una beatitud dentro de la modernidad

Voy caminando y observo, voy caminando y escucho. Voy caminando rumbo al oeste, buscando la estepa de la ciudad, hacia la única vida. He decidido abandonarlo todo. Contemplo, saboreo la belleza de las calles. Éstas mismas que seguro ayer o en años pasados ya me habían parecido tediosas: atestadas de...

Amor de Lilliput

Usted agarró el mundo entre sus dedos; comenzó a aplastarlo. Después, pedacito por pedacito, empezó a comérselo con ávidos bocados. Las montañas se trituraron entre sus muelas; miles de personas llegamos a su estómago. Al saciarse, comenzó a beberse todos los mares y las ballenas se deslizaban por su garganta,...

La cuota

—¡Papá, preguntan por ti! —vocifera Ana desde la puerta bailando al son de sus auriculares. —¡Te vas a quedar sorda y nos vas a dejar sordos a los demás! —protesta Hugo viniendo por el pasillo—. ¡Anda, deja ya la musiquita y ponte a estudiar, que es lo que tienes que hacer!

Pléyades

Andan juntas por el cielo sin separarse jamás como niñas asustadasMaría Rodés * Celeno estrecha su mejilla sobre la ventanilla del auto y siente como si el invierno se hubiera quedado en el cristal. El padre acelera en la carretera oscura que por las sombras, se vuelve a ratos, azul...

Miles de otros

—Madre, madre… ¿Qué ha ocurrido? Ella lo mira a los ojos y le acaricia la frente ensangrentada. Lo mece como si fuera un niño en su regazo. La sangre coagulada ha cerrado las heridas en sus pies y en sus muñecas, las llagas de los latigazos ya se confunden con...

Nween äjtsp / La danza de los ojos

Tëë n’äjty tu’uk po’ mätsk po’ ja’a yä’ätyëjk, ja’a to’oxtyëjk mëët ja’a mëtsk’ënä’äkjët jajp Tsëpäxkjekyixypy y’ookta’ koo ja’a nääx tsep ojts ijty mëët ja’a Jekyëpäjkp

Enemigos íntimos

16 de enero de 19**. La brisa de la redonda noche soplaba, la saliva meliflua del aire reblandecía su libertad-atada, mientras el fragoroso silencio, “…que los hombres dejaron detrás de sí…” reverberaba su luz sobre los vientos alisios. Anita, Mateo y Maximiliano se encontraban sentados en corro, bajo un techo...

Temporales

Últimamente, el tiempo va demasiado deprisa. Esta mañana tuvimos que desayunar en la fonda de la esquina porque amanecimos sin gas. Habían pasado dos meses desde la última vez que llenamos el tanque y ni cuenta nos dimos. —Me voy ya papá, que se me hace tarde para llegar a...

Evolución iterativa

I Con cuánta rapidez fueron cayendo las especies en la ceniza de la extinción. Inútil fue congelar óvulos y espermatozoides de los pocos ejemplares vivos, gestionar programas de cautiverio y reproducción y crear nuevas conservas ambientales; la desaparición de numerosos clados de anfibios, mamíferos, aves, reptiles y peces fue irreversible....

El día de Dionisio

ΠΛ. Χωρεῖτε τοίνυν, ὦ Διόνυσ’, εἴσω. Aristófanes, Ranas, 1479 Dionisio sabe estar solo. Una noche como cualquier otra tuvo el deseo de realizar su acostumbrado paseo pero esta vez con una ligera variante: descendería unos pasos. La luna menguaba y las nubes acuosas la atravesaban de lado a lado. Dionisio...

El curandero

Después de que había cruzado el último río del camino que llevaba a El Duraznal me senté sobre una piedra grande para descansar unos minutos porque ya había caminado más de tres horas y mi par de huaraches también me lastimaban muchísimo. Y desde donde estaba sentado podía ver el...

El gorro del voivoda

Fortaleza de Poenari. Transilvania, 1280     Finta Aba –voivoda de Transilvania– había perdido su gorro durante una cacería de osos en los Cárpatos. Era bonito, hecho con piel de nutria –la mejor para los largos inviernos de la zona– y se adaptaba perfectamente a su cabeza. Pero, aun así, haberlo...

Fiesta de balas

Pasan de las diez de la noche y el castillo ha sido quemado en la plaza cívica. Los fuegos artificiales ahora son un armatoste coronado por una cabeza de toro disecada. Los niños se turnan para colocárselo sobre los hombros y perseguir a los otros en esa Pamplona exigua, oscura,...

Mientras haya vida

No aguantaba lo grande de mi rabia. Querían reventarse, mi pecho, mis venas, mis ojos José María Arguedas (Agua). Por qué cantáis la rosa, ¡oh, Poetas!Hacedla florecer en el poema. Vicente Huidobro (Arte poética). Se ha posado sobre mi pecho un cuervo. Lo ha picoteado desde que despuntó el alba....