Borealis de Rocío Cerón

Borealis
Rocío cerón
(Fondo de Cultura Económica, 2016)

 

 

Existen pocos libros de poesía que podamos leerlos despacio, con cuidado, para que ningún sentido se nos escape; pocos en donde el autor esté consciente del lenguaje (o lenguajes), que haga de la lengua un quiebre que motive a nuevos sentidos. Por ello, Borealis de Rocío Cerón es un poemario que inspira, produce, provoca reflexiones.

El libro, dividido en nueve partes, es una sincronía entre palabra e imagen, en donde ambos juegan para expresar los cuerpos, los lenguajes, las cartografías, las distancia y el espacio. Si, al asistir a una presentación poética de Cerón, acudimos a una experiencia multimedia en la que los sentidos quedan absortos por la mezcla entre las luces, el movimiento, la música y la poesía, su poemario no podría quedarse atrás; su poemario es poesía visual que reorganiza los espacios del libro. Pero, la compilación poética no se limita a encausar una serie de adjetivos románticos que lo describan, sino una bofetada a la comprensión de la realidad, de ahí que los calificativos sean por la apuesta de la poetisa; en “Airship II, 2012. 3:24”, se lee:

Catorce muertos han dicho los periódicos. Catorce. Podrían ser más. Podrían ser millones. Podrían ser más.

¿Por qué categorizar la poesía en poesía social, contemporánea, intelectual, posmoderna o visual, cuando la poesía es tal, por la forma y el contenido que nos transmite? La poesía es una cartografía por donde los lectores podemos transitar gracias a los trazos de un poeta y Cerón es maestra en las técnicas de trazado:

Cartografía de ciudad tentacular donde todos pierden nombre, apellido. Anonimato en casa propia.

La poeta descubre espacios, camina por lugares que para otros son inexistentes. En la ruptura gramatical, en la reformulación del léxico destapa el mundo:

Mientras oscurecía la tierra el cielo trazaban

                                   fugaces      destellos       de belleza

Así, en el recorrido cartográfico nos encontramos con las subjetivaciones, en la modulación de las personas con el espacio; en “Cinco partes de una prosecución”, es donde, indudablemente, podemos encontrar el lenguaje visual como poema, y las palabras como un asunto secundario, en el cual se muestran como un eco lejano: mapas y cuerpos ocus; migración: perderse entre los espacios creados.

Las imágenes producidas en sus poemas son fragmentaciones corporales: tacto, pies, garganta, fibras… que se articulan con las trazas cartográficas y el espacio experimentado: pies líneas. Leer la poesía de Cerón es como caminar lugares, es evitar dividirnos entre el adentro y el afuera, la cordura y la locura, el libro y el lector; se trata de caminarnos. En el apartado “Trances”, la autora expresa:

El cuerpo volaba sobre la Antártica:

Pasillos nevados /punzada aguda /luz hundida en esternón /márgenes /plaga de penínsulas y nervaduras / venas / secrecía de las riberas y manglares /pulso contenido en lirio:

¿tiene sentido reconocer la propia muerte?

Encajar en un lugar.

Encajar.



Un poema que nos arroja a la banalidad y la representación de nuestras oscuras verdades: encajar, cuando lo que importa es volar: pulso contenido en lirio. Este libro, el lector podrá recorrerlo una y otra vez, porque en cada lectura podrá encontrar nuevos sentidos a los que se había creado.

Ana Matías Rendón

Sin lugar de origen ni destino. Escritora. Es hacedora de imágenes con las palabras; Ghostwriter, para ganarse la vida y filósofa, porque no le queda de otra. Blog personal: https://anamatiasrendon.wordpress.com/

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