Ana María Manceda

¡Cómo las flores señora!

¡Cómo las flores señora!

Ana María Manceda. ¡Alégrame la vida! Entonces, a propósito le preguntaba cómo andaba y él tan suelto como era, tan pobre, tan feliz, dejaba volar las palabras de su sonriente boca ¡Cómo las flores señora! Sonaba a música, suena a música, sonará a música. Tenía una ligera nube en los ojos que producía un silencio en su mirada, un segundo, un tac y por ahí volvía a chispear, como cuando explicaba que su nombre quería decir “tigre amable” en mapuche. Lo mágico ocurría ante mi pregunta ¿Cómo andás Ainao? y el mundo vibraba, se llenaba de colores y notas musicales.

Los vientos de la dimensión azul

Los vientos de la dimensión azul

Ana María Manceda   R.c. Gorman   Las hábiles manos manipulaban los tiestos dispersos sobre la arena, luego la arqueóloga se sentó en cuclillas y con su carpeta de croquis sobre las piernas comenzó a dibujar con trazos seguros el material encontrado. Su cuerpo en tensión disfrutaba concretando en el papel lo hallado en el sitio. Isabel se enjugó la… Leer más

Los caballos

Los caballos

Ana María Manceda       Los caballos trotan… Van dejando su huella, abriendo camino pasaron sigilosos, asombrados cuando el hombre dibujó sus primeros signos. Siguieron trotando, año tras año, siglo tras siglo trota que trota… En su derrotero descubrieron puentes, castillos, catedrales, ciudades. Los caballos siguieron trotando y vivieron guerras y vivieron guerras. Cruzaron la Antigüedad, la modernidad y… Leer más

Ruta  cortada

Ruta cortada

Ana María Manceda     El hombre ni me miraba, daba explicaciones a la nada, indiferente. ─Hasta acá llegamos, no podemos seguir viaje hacia Buenos Aires, hay corte de ruta. ¿Qué hago? No quería regresar, fueron seis horas de viaje, no retrocedería. La Terminal era un ir y venir de gente, autómatas en sus mundos, comían, tomaban café,  algunos atendían… Leer más

La casa de los sueños

La casa de los sueños

Ana María Manceda   Aquí están todos mis sueños, en esta casa tan especial, rara, en un barrio que nunca quise habitar, en un paisaje al que no me une nada. O sí, quizás recuerdos atávicos y por algún misterioso “no sé por qué” siempre defendí. Entonces me arraigué plantado árboles, teniendo un hijo, escribiendo libros y amando perros y… Leer más

El tesoro del abuelo

El tesoro del abuelo

Ana María Manceda   Estoy buscando el tesoro del abuelo. Él me lo dejó para cuando yo fuera padre. Ahora tengo un hijo maravilloso y deseo encontrar esas riquezas para él. He caminado mucho, siempre con el mapa en la mano y algunas indicaciones en mi memoria, ansioso, emocionado de encontrarme con el regalo del anciano. Casi agotado llegué a… Leer más

El sonido del universo

El sonido del universo

Ana María Manceda   Me recosté en la camilla, el obstetra actuó. Un silencio parecido al instante previo de la caída de la nieve en los bosques cordilleranos aleteó en el espacio. Luego escucho la presencia de un tambor, de mi vientre sale el sonido. ¡Cuarenta años! Mi primer hijo. Los latidos de su corazón navegan entre las lágrimas ancestrales… Leer más

Un preciso regreso

Un preciso regreso

Por Ana María Manceda     Es la última etapa, debo realizar un regreso, para reencontrarme. Recorro la juventud, la infancia, los triunfos, las derrotas, Nada fue en vano, toda la energía queda. Si no me domino me voy más allá y no quiero ver el Bing-Bang.                          … Leer más

Perfume a nardos

Perfume a nardos

Por Ana María Manceda     Seguí a mi marido, muchas situaciones confusas me llevaron a extremar los celos. Ahí, en el medio de la ruta estaba su coche. Bajé, sólo se veía el rodar de los coirones empujados por el viento sobre los pastos secos y muy a lo lejos una casa de campo. Paisaje inhóspito, vacío. Entré al… Leer más