Pobre mártir

El niño se encuentra en medio de la guerra. A plena luz del día, corre por una calle de Alepo. Va rápido por entre las ruinas; yendo desesperado, procura esquivar los fusilazos de los militares, quienes armados con metralletas, disparan contra los rebeldes. Esas balas van y vienen por los aires, sólo suenan los estruendos aterradores. Mientras, sigue avanzando el niño por un costado de la calzada, se sabe vestido de gris, suda según como agita los pasos hacia adelante. Pasa por varios tugurios de la ciudad. Cuando de pronto, se acrecientan los tiroteos en las afueras, se tornan más tremendos. A lo cierto, ya aparecen varias personas heridas, tiradas en el suelo. El pequeño sirio, remonta entonces unas rocas y pasa a recostarse contra la pared de una edificación. Ahí entre la angustia, permanece en silencio, aguarda el momento oportuno para reanudar su ida hacia los albergues.

Precisamente, no tiene otra salida, él está solo, hace unos minutos murieron sus padres por las avionetas bombarderas. En el barrio donde ellos vivían, las explosiones fueron terribles, se derrumbaron las casas y la gente fue quedando destrozada, simplemente al rato surgieron de los escombros, unos pocos moribundos.

A causa de esta situación, ahora el niño sirio, lucha por su vida, se esfuerza por llegar a los cambuches de los asilos. Aún estando detrás de la pared, capta los gritos de los soldados y oye las ráfagas de las balaceras. De a poco, percibe que los bandos pelean hacia el norte, supone sus movimientos hacia esa dirección montañosa, persistentes ellos en combate. De más, por esta realidad caótica, él piensa la evasión complicada y un poco llora.

Desafortunadamente, tiene que arriesgarse y entre el peligro, se alista para arrumbar hacia el oriente, toma impulso y sale en picada a la carretera destapada, corre con todas sus fuerzas, yendo de largo por entre los caserones. Con agilidad, saltea pedazos de muros, rebasa unos cadáveres, recorre varias cuadras medio destruidas. De seguido, voltea el niño en una esquina, se resbala al dar la curva, vuelve y se levanta del arenal, pronto reimpulsa su marcha fugitiva. Ya avanza precipitosamente por la calzada, adelanta unos almacenes saqueados y una vez ve cierto atajo, se mete por el callejón, mientras estallan por los rededores las bombas.

Momentos después; va el niño derecho hacia las carpas plásticas, que avista a lo lejos entre el sol anaranjado. Así que sin renuncia, agiliza su travesía por el tierrero, dando largas zancadas, trasiega por entre la trocha polvorienta.

Ahora este sirio, sale a un campo de aridez y desechos, donde más allá de este paraje, ve el albergue. A lo decidido, pues coge por este tramo, moviéndose con intrepidez, ladea hacia donde hay restos de construcciones. Entre los instantes, prosigue a lo veloz por un sendero, queriendo llegar al asilo. Cuando intempestivos, los milicianos vuelven por ahí a retundir sus ofensivas, ellos ponen a tronar sus fusiles y vuelan los tiros como rayos, menos el niño, no se alcanza a agachar y de súbito, recibe tres balazos en la espalda, cae ahora contra las piedras, botando sangre y ya todo desparramado, muere.

martir

Para citar este texto:

Nivia Castellanos, Rusvelt. “Pobre mártir” en Sinfín. Revista Electrónica, no. 25, año 5. México, mayo-junio 2019, p. 20. ISSN: 2395-9428: https://www.revistasinfin.com/revista/

Rusvelt Nivia Castellanos

Poeta y cuentista de la ciudad musical de Colombia. Es al mérito, Comunicador Social y Periodista, graduado por la Universidad del Tolima. Y es un especialista en Inglés, reconocido por la Universidad de Ibagué. Tiene tres poemarios, una novela supercorta, un libro de ensayos y siete libros de relatos publicados. Es creador del grupo cultural: La literatura del Arte. Sobre otras causas, ha participado en eventos literarios, ha escrito para revistas nacionales, revistas de América Latina y de habla hispana. Ha sido finalista en varios certámenes de cuento y poesía mundiales. Ha recibido varios reconocimientos literarios tanto nacionales como internacionales. Fue segundo ganador del concurso literario “Feria del libro de Moreno”, organizado en Buenos Aires, Argentina, año 2012. A mayor crecimiento, fue premiado en el primer certamen literario, Revista Demos, España, año 2014. De otra conformidad, mereció diploma a la poesía, por la comunidad literaria “Versos Compartidos”, Montevideo, Uruguay, año 2016. Tiempo después, recibió un reconocimiento internacional de literatura, para el premio intergeneracional de relatos breves, Fundación Unir, dado en Zaragoza, España, año 2016. Posteriormente, por su obra artística de poemas, mereció una mención de honor en el parlamento internacional de escritores y poetas, Cartagena de Indias, año 2016. Más bien, recibió diploma de honor para el concurso internacional de literatura, La Reconciliación y La Paz, Bogotá, Colombia, año 2017. Cuando con el tiempo, recibió nuevo diploma de honor en el certamen internacional de poesía y música, “Natalicio de Ermelinda Díaz”, año 2017. Y el poeta, fue ganador del primer premio internacional de relato corto de humor, organizado por la entidad, Ruiz de Aloza editores, España, año 2017.

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