El malestar en la cultura mexicana: el síntoma de nuestros tiempos

Moisés Torres López

 

 

¡Vivimos tiempos de crisis! Es la frase que he escuchado desde que era niño. Y es que realmente la crisis nunca se ha ido del pensamiento humano, pero vivimos la propia, la crisis mexicana.

Con nuestras particularidades, los mexicanos, hemos padecido una serie de tragedias en la época reciente (y en las no tan recientes): falta de empleo, inseguridad, violencia en las calles, presencia del narcotráfico, marchas y bloqueos por asuntos educativos, mal manejo de los recursos públicos, gobernantes que engañan al pueblo, etc, etc, etc.

Pero esto no es reciente, ni siquiera se remonta a décadas pasadas, donde ya sabemos cuáles son las heridas de nuestra historia: monopolios, represión, terremotos y súmenle fracasos en los iconos nacionales como la selección nacional de futbol o los actores de telenovela.

¡No! Este malestar en la cultura mexicana, proviene de otras épocas, aquellas ubicadas cuando los extraños vinieron del otro lado del mar.

El título de este escrito, alude al famosos texto “El malestar en la cultura” publicado en 1930 obra del padre del psicoanálisis Sigmund Freud, en donde el autor explica como la cultura modela o sirve de control de los procesos mentales de un sujeto. Es por estas razones que uno no puede hacer “todo lo que se le dé la gana” ya que la cultura moldea comportamientos, establece principios, y para utilizar términos freudianos “organiza buenas costumbres” Pero también reprime e inhibe –agrego.

Pero ¿qué pasa en México?, un país con grandes recursos económicos, grandes intelectuales, personas muy hábiles para los negocios, increíble diversidad biológica y recursos naturales, futbolistas muy bien pagados… ¿por qué estamos en vías de desarrollo en todo?

En la larga noche de los ya más de 500 años, seguimos pagando una deuda que no contrajimos con la cultura, seguimos estableciendo una serie de rechazos a aquello que retorna, “trauma” diríamos en el lenguaje coloquial y psicoanalítico, algo que no hemos superado.

Es cierto que con la conquista y con el establecimiento de la Nueva España, los mexicanos que somos hoy en día, adquirimos nuevos conocimientos, nuevas frutas y verduras, nuevas especies animales, ampliando o modificando nuestra cosmovisión. Pero tampoco quiere decir que nuestra visión del mundo era corta, para nada, de hecho nuestra cultura era muy rica. Llenos de organización, de igualdad entre hombres y mujeres, de sistemas óptimos de agricultura, de conocimiento matemático y astronómico, sin vagancia en las calles de la antigua Tenochtitlan, con lenguas perfectamente estructuradas como el náhuatl, con dioses hechos de las propias creencias, con ritos propios del nuestra concepción de la vida y la muerte.

¡Pero eso se acabó! A punta de cuchillos, de escopetas… del sometimiento.

Y ¿Cómo olvidar eso? El psicoanálisis diría que no tendríamos que olvidar, más bien el punto está en recordar y recontar nuestra historia, diferenciar que los españoles contemporáneos nada tienen de culpa de los crímenes de sus antepasados, ni tampoco los mexicanos tenemos porque cargar con las vejaciones de la cultura prehispánica.

Sin embargo esto sigue presente en distintos momentos de la psicopatología de la vida cotidiana, ejemplos sobran: cuando en nuestro país nace un “güerito” la gente suele decir “lo bueno es que salió blanquito” o cuando en la calle se topa a alguien con piel muy morena se dice “parece indito” o si alguien hace un “mal uso del español” se dice “aprende a hablar como Dios manda” y finalmente retomando el tema del futbol se suele nombrar a la selección mexicana como “la decepción mexicana” y que “le tenemos miedo a los extranjeros”.

Entonces, nos valoramos mal, nos representamos mal, por obvias razones tenemos malos gobiernos, malos hábitos, malestar en la cultura.

Tenemos que hablar del malestar, ya que según el psicoanálisis, hablando uno de-construye el pasado, reestructura el presente y estructura el futuro, en otros términos: la persona supera el trauma del pasado y supera algunos de sus síntomas presentes. México debe recostarse en el diván por un largo tiempo…

 

GAbriel no.1-2
Fotografía de Gabriel Chazarreta

 

 

 

 

Para citar este texto:

Torres López, Moisés. “El malestar en la cultura mexicana: el síntoma de nuestros tiempos” en Revista Sinfín, no. 1, septiembre-octubre de 2013, México, 80p.
https://www.revistasinfin.com/revista/

 

 

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