Delirium Tremens

I
Las acacias tiemblan cuando grito
y por eso grito.
Hace nueve libros que no sale el sol.
Sembré poemas con esta noche,
poemas con fotos tuyas
donde no estás, pero te pienso
y estás.

II
La primera foto es de nada.
Nada de emoción en las partes altas de los poemas,
nada de ti, nada
de lluvia ni de muerte;
si acaso la foto donde nada ES
y surges
como la luz que le quemó los ojos a la ausencia
que incendió los árboles por donde pasamos
que nos alumbró algún día y que es como el relámpago
que cayó en nuestros corazones.

III
Hay otra foto de una ciudad lejana
reflejada en tus ojos mientras me escuchas y crujen las hojas
y deambulan los barcos y te preguntas donde está
y yo te digo que aquí
observando nuestros gestos.

IV
Hay una foto blanca con una noche blanca
en un lugar blanco lleno de camas blancas,
y ahí estoy yo
lleno de pensamientos negros.

V
En otra más hay dos muñecas con los ojos abiertos y pintados de rosa. Mariposas revolotean por sus pestañas y un musgo verde las abraza. Tienen sus caritas redondas y brillan, pues las flores han posado en sus cuerpos una corona de eternidad.

VI
La foto con el reloj marca las 12:15 en algún lugar de otro poema.

VII
Y esta foto está llena de pájaros con trozos de carne sanguinolenta,
con los huesos asomando,
con las vísceras expuestas.
Y son las 12:15 sobre el mundo,
y son las 12:15 en tu saliva;
en el éter que lo mancha todo,
en la tinta podrida, en las manos
encimadas sobre el sexo de la clemencia,
en la soledad tejiendo manteles largos, en el astro
marcado por el llanto,
en los cartones mojados, en los pies mugrosos, en la aguja
que punza filosa el cuello del tiempo, y lo besa, y lo cimbra.

VIII
Y son las 12:15 en esta dimensión absurda,
en las fauces de un lobo hambriento,
en la última gota de un vaso lleno de sed,
en mi boca, en los poemas que se escriben
y mutan y nos sostienen.
12:15 bajo los pies del mundo,
12:15 en leve briza de los mares,
12:15 en la mirada fija de los animales,
sobre esta bata, sobre esta angustia
desdoblándose por las esquinas, bajo este techo
transparente que será mi cielo por algunos días.

* El texto pertenece a mi próxima publicación llamada “Delirium Tremens”. Espero y (no)  les guste. 

Martín Radamanthys

Mi nombre es Martín Radamanthys, Estado de México, 1987. Poeta, promotor cultural, pintor, director del Festival Cultural “Flor de Serpiente”, presidente del Comité de Representación ciudadana de Capulhuac y gastrónomo. Un libro publicado: Un lugar llamado poema (2016); he participado en la revista literaria Rojo siena en la edición especial de Convexión y Convergencia y en encuentros de poesía. Cliente asiduo de los separos, actualmente estudio la carrera en Ingeniería en Tecnología ambiental y vivo en la CDMX.

Una Respuesta a “Delirium Tremens”

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