Cuentos

Ya no se puede cargar paraguas

Era un día más, de esos en los que no se sabe si hará frío, calor, lluvia, lluvia con granizo, lluvia con viento… Estaba nublado, pero eso no garantizaba nada. No sabía el porvenir. No me decidía entre ponerme una blusa ligera para coquetear y, encima, un abrigo para después quitármelo, o usar un suéter...

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Un encargo especial

Quizás la primera muestra de perturbación de mi madre, ocurrió aquella mañana de octubre cuando despertó exasperada. Hasta a mí, que descansaba en la habitación contigua a su pieza, me había llegado un rumor, un como gemido o sollozo entrecortado que al cabo de unos segundos distinguí inusual. Confundido, removí la manta curtida que abrigaba...

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Las cuatro lunas

“No dejes de ver a Nyarlathotep si viene a Providence. Es horrible —más horrible de lo que te puedas imaginar— pero maravilloso. Te atrapa durante horas. Todavía tiemblo al recordar lo que me mostró.” —Ya es tarde. Dije a nadie, pues me encontraba solo. Hacía tiempo que me había mudado a un apartamento cerca de...

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La decisión

Más que escucharse, el estruendo se sentía a varias leguas de distancia, corría como río caudaloso sobre tierra polvorosa; fácil era imaginar una bandada de animales salvajes yendo hacia un desfiladero. Transcurrió mucho rato, aminoraron el paso para convertirse en cuchicheos, devenir de pisadas fuertes y pausadas, el barullo se calmó paulatinamente, voces  poco familiares...

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Número desconocido

Era aquella una vereda solitaria y obscura, parecía tan larga de recorrer, pues no se alcanzaba a ver dónde terminaba. A los costados se apreciaban los arbustos y matorrales por los que a veces lograban colarse pequeñas lucecillas que daban la impresión de ser ojitos observando. En el centro reposaban siempre infinidad de hojas secas...

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La última moneda

¡Oye! ven, ven, ven aquí, rápido, no te haré daño. No tienes por qué temer. Acércate justo aquí, a lado de la ventana. Eso es.  Nadie nos ve. ¡Ah! Hace mucho que te estaba esperando. ¿Alguna vez has visto rodar una moneda hasta meterse por debajo de la cama? Nadie me cree. Mi papá y...

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El día del cuchillo

Se despierta un hombre en la tarde…va hacia la ventana…ante su mirada un auto gris pasa…timbran…abre la puerta…sale un cuchillo a sus entrañas, el hombre cae, rueda; el dolor es intenso, cierra los ojos. Al abrirlos la escena se ha desvanecido; estaba soñando. Despertándose…otra vez…el hombre va hacia la ventana; el mismo carro gris; el...

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Los diálogos

–Hola.      Greta habla apenas dejando escuchar su voz. No espera una respuesta y, de hecho, prefiere que no la haya. Desea acostarse. Es la una de la madrugada; el trabajo en la pizzería estuvo duro.      –Hola, ¿cómo te fue?      Jacobo comete el pecado rutinario. Persiste en recibir algo más que un saludo....

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La Rapiña

Laura respira hondo y abre la puerta. Todo permanece igual como si el tiempo no hubiera transcurrido. Solo que ahora los aromas que el lugar guarda son más penetrantes. Mira la repisa y se le escapa un suspiro, allí yace un curioso calendario. La fecha sigue inmóvil, los cubos de madera dicen tres de enero....

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Los glúteos de Jennifer Brown

Jennifer Brown silenció las risas con su presencia. Caminaba despacio, moviendo su cabello. Se detuvo a saludar a sus amigas. La habías soñado tantas veces, antes de conocerla, imaginado su piel bronceada, el cabello color marrón, los ojos delineados, habías intentado tantas veces hablar con ella, despreciado por su apatía amable, insistías en acercarte, no...

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Tumor sexual en el cerebro

Gracias a peripecias y empujones, el joven logra ocupar un puesto en el bus. Va hacia la universidad y piensa en el examen de cálculo. Si no pasa esa materia, peligra su beca, y sin la beca no habrá dinero para continuar los estudios y le tocará meter el culo a trabajar. Se sienta y...

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La Ilíada

Por Guillermo Ríos Bonilla. Aquiles decidió no participar en la guerra convocada por Agamenón para rescatar a Elena de la fortaleza troyana. Muchísimos años después, sentado a la puerta Muchísimos años después, sentado a la puerta de su vivienda, Aquiles descansaba su pesado y viejo cuerpo sobre una silla mecedora. Miraba el mar y contemplaba el horizonte, mientras se acariciaba la barba cana. A su lado, un aedo le cantaba las hazañas de un formidable héroe llamado Héctor, domador de caballos, que con su valor patriota y sus guerreros había rechazado la invasión de Troya a manos de Agamenón y un gran ejército de aqueos.

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Reflexiones sobre una imagen estelar

Por Gilberto Blanco Hernández. Cada punto brillante es una galaxia, en cada galaxia hay millones de estrellas, por tanto, hay decallones de estrellas en esta foto. Muchas de estas estrellas, como nuestro sol, deben de tener planetas u otros objetos girando a su alrededor. Si hay decallones de estrellas en la foto, imagina que hay por lo menos el doble de ese número de planetas. Sabemos ya a muy grandes y quizá mal descritos rasgos lo que hay en la foto, pero no lo que vemos en ella.

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Los jazmines también perfuman la oscuridad

Mención de Honor en concurso “1° CONVERGENCIA NACIONAL DE CUENTOS JUNINPAIS 2002)”. Editado en antología Editorial “EDICIONES DE LAS TRES LAGUNAS”, Junín.Pvcia. Buenos Aires. El calor la asfixiaba. Desde el patio le llegaba el aroma de los jazmines del país, penetrando y perfumando su piel. Se oía la estridente sinfonía que producía el croar de...

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La cuestión de ser Batman

Christian Bale sale de un gran edificio neoyorkino ataviado con sobretodo azul marino, pantalón del mismo color y zapatos enlodados por alguna extraña razón. Camina aproximadamente unos cien metros, divisa en la siguiente esquina la boca del subterráneo; meditando si tomará esa ruta o es mejor un taxi. Se decide por esta última y de...

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Las dulces hierbas del estío

Seleccionada (por Certamen internacional) para Antología “Pinturas literarias” de la Editorial Novelarte, Córdoba, Argentina 2006.   El calor era el compañero continuo de nuestros juegos. Comenzaban por la mañana temprano y luego de una siesta obligada, terminaban cuando la noche, con su frescura, nos acariciaba tendidos en el pasto, tirados boca arriba, viajando por las...

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Probable Historia de Twitter

Juan y Pablo fueron los mejores de los amigos desde que se conocieron en el Tercero Rojo de la Escuela Primaria Real de las Margaritas. Todos los días, a la hora del recreo, se sentaban a comer sus respectivos almuerzos en un rincón del patio de juegos, conversando respecto a los muchos temas que ocupan...

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En busca de Jaime Chong

Al llegar a Arequipa quedó como plantado ¿Cuándo y cómo había decidido regresar? Sintió  un cachetazo de luz blanca, la belleza de la ciudad penetró todos sus sentidos, como un autómata comenzó a caminar mezclándose entre el gentío. El aire propagaba el olor del “chupe” con tripas de carne, seguro estaba cerca de una “Picantería”,...

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Luciérnagas de la Cruz del Sur

Alcancé a plantar la última primavera en el macetero cuando comenzó a llover, las montañas quedaron desdibujadas por el telón acuoso y ya no podía disfrutar del verde intenso de los bosques, para mi sorpresa, se infiltraban entre las gotas, incipientes copos de nieve que pugnaban por armarse y dominar la precipitación. Estábamos a fines...

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Mateo ha vuelto a casa

De repente Mateo estuvo allí, sin pedir explicaciones, benévolo y sonriente, entonces no fueron necesarias las palabras repetidas durante veinte años, ni hubo que decir lo mucho que lo sentíamos, perdónanos hijo, éramos muy pobres y tan jóvenes, de verdad lo lamentamos, pero no, él sereno, ¿dónde está mi madre?, ¿son ellas mis hermanas?, ¿puedo...

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