Cuentos

Acto de fe

Gerardo Martínez   Actus fidei specificatur ab obiecto.   De verdad no lo podía creer, era la imagen de la virgen de Guadalupe la que se presentaba en una mancha de humedad en la pared del mingitorio, en el cual estaba descargando su décima caguama de la tarde. Con los ojos enrojecidos por el alcohol...

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Amor de cuarto oscuro

Gilberto Blanco Hernández           Hoy te soñé. Recuerdo que el sonido de algo cayendo en otra habitación me hizo despertar, y en ese intervalo en que estás despertando pero no puedes abrir los ojos porque parte de ti sigue en el mundo de Morfeo, te contemplé: primero tus ojos, cafés no...

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Tacha, Nacho, Nacho

Leonardo Moreno     La primera en morir fue Tacha, una perra San Bernardo de dos o tres años de edad. En la madrugada la encontraron tendida en el patio, con el hocico desbordante de gusanos y los ojos abiertos. Todos los inquilinos nos reunimos a verla. Luego doña Ermencia fue a buscarme hasta el...

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Cuaderno de un ahorcado

Jorge Daniel Ferrera Montalvo   El joven reconoció que había muerto cuando notó la amarga indiferencia de la gente. Era demasiado astuto como para ignorar que era invisible ante los demás. Durante su infancia había leído muchísimo sobre el Doppelganger, la idea de que en algún punto –y en algún curso– existía un ser idéntico...

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Soñadora

Fernanda Verastegui     Y la fecha llegó. Corrió a casa y tomó una ducha, cepilló sus dientes, estrenó una linda camisa a cuadros en color azul, se maquilló, peinó su cabello y se miró al espejo más de mil veces. Tomó aire después de decir: “Regreso en un rato”. Caminó hasta el punto de...

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Nos vemos Nina

Ishtar Nataly Escobedo Morín     Estaba a unos escasos metros de mí, un saludo y despedida en la mejilla fue lo único que obtuve de él. Hubiera querido saltar del asiento para estar más cerca de él, pero al hacerlo quedaría al descubierto mis ganas de compañía –y no podía darme este lujo, que...

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Les empreintes / Las huellas

Edgar Ulises Arbaiza Ramírez Cuento traducido al francés     Les empreintes « Incapable d’être toi-même, irresponsable par moments, un bon à rien » C’est ainsi que ses parents le décrivaient. Pierre était un jeune rêveur qui aimait la solitude. Lire des romans, faire des dessins et écrire des contes courts étaient ses seuls loisirs....

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Un zoológico secreto

Jorge Jaramillo Villarruel     Perros En la ciudad vivían siete perros. Algunas tardes andaban juntos olisqueando la basura, y algunas noches lloraban solitarios al cielo. Tras los bombardeos, los perros caminaban en grupo todo el tiempo, mirando el camino que los sacaría de ahí. Uno de ellos se acercó a su dueño y lo...

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Nadie

Susana Bautista Cruz   En la carretera no había ninguna seña de movimiento. Nadie. Sólo una línea borrosa que apuntaba hacia el infinito y la humareda que desdibujaba el rostro amado. La niña corrió tras el autobús. Sus pasos cortos se agigantaron en la desesperación por alcanzarlo. La angustia la dejó sin aire y las...

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El tótem

Jorge Daniel Ferrera Montalvo     Acaso no soy yo el que está despierto ahora. El hecho es simple, pero necesario. Desde muy pequeño he sido nervioso, he sufrido la mirada hostigadora de lo insólito. Mi madre, portadora de mis desvelos, antes de morir me ha obsequiado un muñequito. Ha dicho: “Colócalo entre los algodones...

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La piedra

Guillermo Ríos Bonilla       Gran revuelo causó entre los más renombrados intelectuales, el descubrimiento de un trozo de roca hallado en un lugar recóndito de nuestra actual geografía. El objeto era una piedra de tamaño mediano, que se encontró por accidente mientras unos trabajadores perforaban el suelo para cimentar las bases de un...

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El Filosófo

Guillermo Ríos Bonilla     El gran filósofo griego se dirigió a su casa después del juicio, escoltado por dos hoplitas y algunos amigos. Al llegar se despidió de ellos y los dos hoplitas se quedaron custodiando la puerta. Adentro lo estaba esperando su mujer hecha llanto, a quien consoló con un fuerte abrazo. Después...

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El llamado de los Titanes

Guillermo Ríos Bonilla     Sentado en su trono de oro, Odín contemplaba con firmeza el mundo desde las alturas. Luego de unos instantes, llamó a sus dos cuervos, Hugin y Munin, con un leve silbido y les encomendó una misión. Hugin, entonces, voló desde los dominios de su amo hacia el oriente y cruzó...

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El desierto

Georgina Mexía Amador     I Tenía a su alcance los hombros morenos de ella. Incluso había mirado de soslayo el lunar pleno y redondo en la región baja del muslo, próxima a la rodilla, que asomaba bajo su vestido café. Sin embargo, prefería detener sus ojos en los de ella, deseando que abandonara el...

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Juicio Final

Daniel Casado Gallegos       ¿Contener?, ¿liberar? Estaba claro, la solución era matarlas. No podía dejarlas libres ni tolerarles rebeliones: el libre albedrío le provocaba nauseas. Debía ordenar el mundo, evitar una catástrofe. Iracundo, sepultado, delirante, irremediablemente dominado miró sus manos cadavéricas y temblorosas; sobre la hoja, las criaturas destripadas, bajo la pluma fuente....

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Antropofagia

Daniel Casado Gallegos     Todas las miradas se deslizaron más allá de la proa hasta descubrir una ola gigantesca que aceleraba con rapidez ante los ojos aterrados de los tripulantes. Como en cámara lenta, la pared de agua se elevó sobre el yate y lo envolvió bajo su sombra. Todo rastro de su existencia...

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Instantáneas

Daniel Casado Gallegos Pereza: Negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados / Flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimientos.   Faltan cinco minutos para las cinco de la tarde. Un hombre, sentado afuera de su negocio, lee cierto periódico sensacionalista. Al otro lado de la avenida una mujer espera...

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El día y la noche

Gabriela Koestinger     Eva y Marina despertaron, Eva más cruda que Marina, siempre amanece más cruda que Marina, siempre toma más y se droga más, le vale más, le importa menos, coge con otras pero se disculpa, Marina la disculpa. Marina toma menos porque no le gusta estar cruda, se droga menos porque no le...

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Mi Viejo Pintor

Edgar M. Marin Medina       Me encuentro en el viejo camino, el cual comunica con la parte alta de la montaña, es un paraje muy solitario, sólo se puede contemplar, la inmensidad del bosque, es ese verde que cautiva, te acoge en su inmensidad, por lo demás, para poder llegar a entrar en...

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