Cuentos

Nunca trates con un pez

Cinco cuarenta y cinco de la madrugada. Tengo que levantarme, sacar el primer pie de...

Similarmente diferente

Todo es diferente aquí. Me rodeo de seres con rasgos lejanos a los que cualquier...

Cae el telón

¡Me duele! Me duelen cada uno de mis huesos de ladrillo y cemento; mis nervios...

Una cuestión de confianza

Entre las cuestas espinosas y los callejones de adoquín de la Candelaria, hay un viejo...

El letargo de María

Abrió el cuaderno, aquel de una increíble textura y ligero gramaje. La cubierta llena de...

Éste sí es el fin de un mundo sinfín

Todo era más sencillo así: el ya sabido temblor en la pierna izquierda, la sudoración...

Náufragos

En este preciso momento, en el que has abierto la botella y comienzas a leer...

La última cena

Como todas las noches, el plato de comida ya estaba servido en el suelo de...

Era este un hombre,

ya entrado en la vejez e incapacitado del brazo izquierdo, que una mañana hallóse con...

Un tigre en el desierto

Cinco y treinta y cinco de la madrugada. Eliza despierta. Piensa en Augusto. De nuevo...

Souvenir

Ernesto era fantástico. Siempre me traía algo de sus viajes de negocios y yo lo...

El cine de la Ciudad del Mar

Todos los miércoles la entrada en el cine es a mitad de precio, a veces...

Susana de espaldas al vacío

Roma siempre le pareció un bocado difícil de digerir, un postre milhojas de crema. Una...

La casa del ebanista

Líneas y sombras plasmadas en papel encerado son la estructura de esta obra que será...

La noche que nunca estuvo

Una beatitud dentro de la modernidad

Voy caminando y observo, voy caminando y escucho. Voy caminando rumbo al oeste, buscando la...

Amor de Lilliput

Usted agarró el mundo entre sus dedos; comenzó a aplastarlo. Después, pedacito por pedacito, empezó...

La cuota

—¡Papá, preguntan por ti! —vocifera Ana desde la puerta bailando al son de sus auriculares. —¡Te vas a quedar sorda y nos vas a dejar sordos a los demás! —protesta Hugo viniendo por el pasillo—. ¡Anda, deja ya la musiquita y ponte a estudiar, que es lo que tienes que hacer!

Pléyades

Andan juntas por el cielo sin separarse jamás como niñas asustadasMaría Rodés * Celeno estrecha...

Miles de otros

—Madre, madre… ¿Qué ha ocurrido? Ella lo mira a los ojos y le acaricia la...